¿Cómo cambiará nuestra vida el coche eléctrico?

Que el coche eléctrico ha venido para quedarse es una realidad. La era del coche de combustión está llegando a su fin. La gran mayoría de marcas de vehículos han puesto fecha de caducidad a la fabricación de modelos de gasolina y diesel, y a partir de 2035 la Unión Europea prohibirá su venta.

Estamos, sin duda, ante un cambio. Pero, ¿cómo crees que va a afectar a nuestra vida, a tu día a día?

Desde Movelco queremos ser tu impulso eléctrico y acompañarte en esta transición a la movilidad eléctrica, que podemos garantizarte que será totalmente sencilla.

Y afirmamos esto porque, en realidad, muchas de las preocupaciones que nos surgen al pensar en este cambio, carecen de sentido analizando nuestros hábitos.

1. Ganaremos en salud

Recargaremos nuestros coches en casa y en el trabajo

El principal motivo que ha llevado a los gobiernos de los diferentes países a adoptar medidas contra los vehículos de combustión es el cambio climático derivado, entre otros motivos, de los altos niveles de contaminación.

Si nos centramos en España, los datos son bastante alarmantes. Más del 29% de las emisiones de CO2 en nuestro país provienen del transporte, y, de éstas, el 95% es causado por coches y camiones, según los datos del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco).

La organización medioambiental Greenpeace va más allá, y en uno de sus últimos informes contabiliza en 35.000 las muertes prematuras en nuestro país, relacionadas con la contaminación de los vehículos motorizados.

Así que, sin duda, con el coche eléctrico se reducirán los niveles de contaminación y, en consecuencia, ganaremos en salud, sobre todo en las ciudades, pero también en el resto del conjunto de población.

En Movelco, te ofrecemos todo tipo de alternativas, adaptadas a tus necesidades de transporte: coches, motos, e incluso para desplazamientos cortos, bicis y patinetes eléctricos.

2. Otro modo de “repostar”

La mayoría de nuestros cargadores son inteligentes y podrás manejarlos desde una App

Esto es importante, ya que muchas personas creen erróneamente que todo el tiempo que el coche está “enchufado” está consumiendo electricidad, cuando no es así: puedes indicarle a tu cargador, a través de una App en tu móvil, cuándo parar (lo recomendable es al 80%). Y, en ese momento, dejará de fluir la energía.

En cuanto a los viajes largos… Pues la realidad es bastante reveladora: de media, los españoles sólo hacemos al año una docena de viajes que superen los 200 kilómetros, según un estudio del RACE. Además, cada dos horas paramos para descansar, y es en esos momentos cuando podremos aprovechar para recargar nuestro coche eléctrico.

¿Puede ser esto un problema a la hora de viajar? En estos momentos, sí podría haber inconveniente dado que todavía no hay suficientes puntos de recarga públicos en nuestras carreteras. Pero el objetivo de la UE para 2030 es que haya al menos una infraestructura de recarga cada 60 kms.

Por eso es tan importante apostar por el despliegue de un auténtico mapa de puntos de recarga, algo en lo que Movelco ya lleva tiempo trabajando, con la instalación de estas infraestructuras tanto en lugares públicos como en estaciones de servicio ya existentes. Incluso hemos lanzado nuestra propia solución innovadora: la Contelinera. Se trata de un sistema modular de recarga de coches eléctricos que es un negocio en sí mismo para el propietario, y que podemos instalar en cualquier terreno próximo a una carretera.

3. Nuevas formas de moverse

Toda esta transición se produce, además, en un escenario cambiante en cuanto a los hábitos y formas de moverse y desplazarse.

Los datos así lo avalan. Según los de la propia DGT, recogidos por un estudio de Ubercada vez menos gente joven se saca el carnet de conducir, porque a los menores de 25 años no les preocupa tanto el hecho de tener un coche en propiedad como el hecho de poder desplazarse de un punto a otro.

Por el contrario, otras fórmulas como el vehículo compartido continúan creciendo y, tras un pequeño descenso en la pandemia, a día de hoy ya el 28% de los españoles utilizan el carsharing o modalidades similares. Y el porcentaje, en menores de 30 años, llega al 44%, según los datos recogidos en el estudio Foro de Movilidad de Alphabet España, lo que demuestra el éxito de este tipo de soluciones.

En Movelco trabajamos igualmente todas estas nuevas formas de movilidad, como el renting o el carsharing, enfocado también a empresas.

4. Menos visitas al taller… y más baratas

Pasarás menos tiempo en el taller y pagarás menos


Por último, con el coche eléctrico, visitaremos menos el taller y, cuando lo hagamos, gastaremos menos.

Esto tiene una explicación muy sencilla: los vehículos eléctricos tiene unos 800 componentes menos que los de combustión. No necesitaremos cambiar correas, ni cajas de cambios, ni aceites y sus filtros… y así muchos otros recambios que sí requieren ser sustituidos en los coches de gasolina o diésel.

Según AEDIVE, los costes de mantenimiento de un vehículo eléctrico son entre un 30 y un 40% más baratos que los de uno tradicional.

Los únicos elementos que necesitan cambios en las revisiones de un coche eléctrico son el filtro de polen, los neumáticos, el líquido de frenos, las pastillas de freno y las escobillas. En uno de combustión, suma a todo lo anterior los cambios de aceite y filtro de aceite cada 2 años; las bujías (si es de gasolina) cada cuatro años, el filtro de aire y el de combustible cada 6 años, la correa de distribución a los 8… Y, con suerte, el embrague a los 200.000 km (normalmente antes).

Y en este punto, podrías preguntarte a qué taller llevar tu vehículo eléctrico cuando le toque hacer este mantenimiento, o cuando sufras cualquier percance. Pero también para eso tenemos respuesta específica en Movelco, con nuestra solución global del Box Eléctrico para talleres, que llevamos comercializando ya desde hace años.

Este Box Eléctrico incluye todo lo necesario para que el taller esté adaptado y preparado para atender los vehículos eléctricos: desde formación, herramientas propias para el manipulado de estos automóviles, e instalación de punto de recarga…

Como ves, el cambio ya está aquí, pero desde Movelco nos hemos anticipado para que la transición sea más fácil para todos: el conductor, la empresa y el profesional del taller.

¡Bienvenidos a la nueva movilidad y a la nueva era sin emisiones!

¿Qué autonomía tiene un coche eléctrico?

La autonomía sigue siendo, para los detractores del coche eléctrico, uno de los principales hándicaps. Sin embargo, la realidad es que la autonomía está dejando de ser un problema, pues no sólo se ha progresado mucho en los últimos años en este terreno, sino que se seguirá haciendo cada vez más, al ser una clara apuesta de las marcas de vehículos en el ámbito de la innovación.

Es imposible dar una cifra de los kilómetros que puede recorrer hoy de media un coche eléctrico sin necesidad de recargar. Y es que, en el mercado actual, la autonomía va a diferir mucho según el modelo. Por término medio, podríamos tomar como ejemplo dos de los más comercializados en España, como el Renault ZOE y el Nissan Leaf, ambos con una autonomía real que ronda los 300 km.

¿Cuáles son los coches eléctricos con más autonomía?

La oferta existente de vehículos eléctricos varía mucho. Los hay con una autonomía baja, como el caso de los vehículos especiales pensados para circular en recintos cerrados o en espacios limitados, y los hay que rondan e incluso superan los 500 kilómetros.

En este último caso, habría que citar los diferentes modelos de Tesla que se pueden adquirir en nuestro país. El Tesla Model S, por ejemplo, tiene una autonomía rea(*)l, en su versión más avanzada, de 480-505 kilómetros. El Model X está entre 425-450 kms, y el Model 3, tan esperado en Europa, en su versión long range, también llegará a los 500 kilómetros de autonomía real. Igualmente, no podemos olvidar, al hablar de estos rangos de autonomía, el Jaguar i-Pace, con 480 km de autonomía.

Por citar otros coches eléctricos, el BMW i3 tiene una autonomía de unos 250 kilómetros; el Hyundai Kona ronda los 300 km, y su “hermano” Ioniq, los 220; o el Volkswagen e-Golf, con un autonomía real media de 225 kilómetros.

(*)Aclaramos que estamos usando, a la hora de hablar de autonomía, el nuevo ciclo de homologación WLTP (Worldwide Harmonised Light Vehicle Test Procedure), más realista por adaptarse mejor al tipo de conducción habitual que el ciclo NEDC, que arrojaba siempre cifras de autonomía más altas, porque partía de un consumo muy bajo, más alejado de la realidad.

¿Qué significan las siglas (EV, PHEV, EREV…) de los coches eléctricos?

Cada vez que buscamos información sobre coches eléctricos o híbridos, nos encontramos multitud de siglas de las que no sabemos el significado concreto, aunque algunos los podemos intuir.

A la hora de buscar en internet u ojear un catálogo, vemos siglas como PHEV, EV, BEV… ¿Cuál es su significado?

Toda la nomenclatura en torno a la movilidad eléctrica tiene una explicación, y que es se basa tanto en el tipo de energía como en el funcionamiento del motor. Esto último es muy similar a las siglas que estamos acostumbrados a leer en los coches de gasóleo o gasolina (TDI, GTI, TSI, etc.)

Vamos a tratar de explicar lo que significa cada una de estas siglas.

BEV (Battery Electric Vehicle)

La traducción de BEV sería “Coche Eléctrico de Batería”. Se refiere a los que llamamos eléctricos puros, es decir, que no tienen otro modo de propulsión más que la electricidad.

El término es muy similar a EV, que significa Vehículo Eléctrico, si bien este último es más genérico.

Los BEV pueden tener una o varias baterías, pero son éstas las únicas que le proporcionan energía. Cuando ésta se agota, debemos recargar las baterías.

De esta forma, son BEV, por ejemplo, el Renault Zoe, el Nissan Leaf, o todos los Tesla.

El Renault ZOE es un BEV o coche eléctrico puro

HEV (Hybrid Electric Vehicle)

Un HEV es un “Coche Eléctrico Híbrido”, y hace referencia a los híbridos convencionales, es decir, los también llamados “híbridos no enchufables”.

Estos coches combinan motor convencional (normalmente de gasolina) y uno o varios pequeños motores eléctricos, de modo que pueden circular propulsados sólo por energía eléctrica durante cortos trayectos (lo habitual es utilizar esta conducción en ciudad) con una pequeña autonomía. En cuanto la batería se agota, comienza a funcionar el otro motor. Además, las baterías se recargan durante la frenada.

Ejemplos de HEV son los Toyota Prius, Corolla o Yaris híbridos, o el Hyundai Ioniq híbrido, entre otros.

El Hyundai Ioniq es un ejemplo de híbrido convencional no enchufable

PHEV (Plug-in Hybrid Electric Vehicle)

Los PHEV se han traducido en nuestro país como coches híbridos enchufables. El funcionamiento de estos vehículos es muy similar al de los HEV, pero con la diferencia de que sus baterías se llenan en puntos de recarga.

Para entenderlo, cuentan también con un motor de gasolina, combinado con otro eléctrico que se nutre de una o varias baterías pequeñas. Pero, a diferencia del anterior, éstas se recargan como las de los coches eléctricos puros.

Otra diferencia es que, en modo eléctrico, tienen más autonomía que los híbridos convencionales.

Algunos coches PHEV que seguro que te suenan son el Kia Niro PHEV, el Mitsubishi Outlander PHEV, o el Mercedes S500 PHEV.

El Kia Niro PHEV es un ejemplo de híbrido enchufable

EREV (Extended Range Electric Vehicle)

Explicar lo que es un coche eléctrico de autonomía extendida, EREV, es un poco más complicado. Podría resumirse diciendo que son como los eléctricos puros pero incorporan un “generador” de gasolina o diesel cuya finalidad es recargar las baterías, no mover el coche.

De este modo, en los EREV la conducción se propulsa totalmente con energía eléctrica, pero las baterías se recargan, cuando se gastan, a través del motor de combustión, por eso su autonomía es extendida.

Sin embargo, dentro de los EREV los hay que enchufables y no enchufables, de ahí la confusión de mucha gente. En el caso de los enchufables, se puede recargar la batería o baterías eléctricas, sin necesidad de usar el generador de combustible. Los ejemplos más paradigmáticos de este tipo de eléctricos de autonomía extendida son el BMW i3 Rex, el Open Ampera y el Chevrolet Volt, todos ellos enchufables. Estos coches también son denominados PHEV-RE.

El BMW i3 Rex es un eléctrico de autonomía extendida enchufable

Pero hay otro tipo de EREV que no necesitan enchufarse, y se recargan con el generador de combustible. Estamos hablando, en concreto, de la tecnología ePower que Nissan está incorporando a muchos vehículos que se venden principalmente en Japón. Allí, estos coches son conocidos como “eléctricos para quien no tiene donde cargar” o “eléctricos que duermen en la calle”.

MHEV (Mild Hybrid Electric Vehicle)

Los denominados Mild Hybrid Electric Vehicle, para muchos, no son considerados coches eléctricos estrictamente hablando, ya que son coches que funcionan con motor de combustión, que incorporan un motor eléctrico como apoyo para dotar de más par al tren de potencia.

Estos coches son conocidos como semihíbridos o híbridos ligeros. Además de ese pequeño motor eléctrico, también cuentan con frenada regenerativa, que es la que recarga esa batería de 48 voltios, y sistema start-stop. Además, mientras en los híbridos lo más habitual es que el motor de combustión sea de gasolina, en los MHEV es más común el diesel.

Algunos ejemplos de coches semihíbridos son el Audi A8 en todas sus versiones, o el Hyundai Tucson o el Range Rover Sport.

Todos los modelos de Audi A8 incorporan tecnología de hibridación ligeral

FCEV (Fuel Cell Electric Vehicle)

Posiblemente, las siglas que menos te suenan sean FCEV, que corresponden con los coches eléctricos de pila de combustible. Esto sucede porque en España se dejan ver muy poco, aunque en otros países, como Japón, triunfan.

Estos coches utilizan como combustible el hidrógeno, a través de una reacción química. El hidrógeno alimenta la llamada pila de combustible, donde se inyecta oxígeno. La reacción de oxidación produce electricidad y agua; la primera es la que alimenta la batería que abastece el motor, mientras que el agua se expulsa mediante el sistema de escape. Podría decirse que son los únicos coches eléctricos con “tubo de escape”. Aunque lo que emite es totalmente inocuo.

Son, por ejemplo, coches FCEV, el Toyota Mirai o el nuevo Hyundai Nexo.

El Toyota Mirai funciona con pila de combustible, a base de hidrógeno